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Una onza de oro de inversión son 31,10 grs. de oro fino 0,9999. 32,15 onzas es un kilo de oro |
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Sobre el oro hay mucho que decir. Si bien, todos estamos acostumbrados a valorar las joyas por la cantidad de oro utilizada en su fabricación, este metal precioso es mucho más que un elemento de decoración.
El oro es el principal amigo de los inversores cuando llegan los tiempos difíciles, un depósito de valor cuyo precio se infla cuando la economía va en picada, para luego caer cuando las cosas comienzan a marchar mejor. En una práctica que se ha llevado a cabo durante décadas, los principales inversores refugian en él grandes volúmenes de capitales cuando se aproxima una recesión, de forma de guardar el valor de sus activos cuando la inestabilidad domina los mercados financieros.
Es verdad, se trata de una práctica especulativa muy cuestionable, pues distorsiona por sobremanera los mercados financieros y crea mayores dificultades cuando la economía del mundo se encuentra al borde del precipicio. Pero más allá de toda evaluación moral, es una práctica común y por ello, debe ser tenida en cuenta a la hora de evaluar los mercados.
Nuevos estudios vaticinan la evolución a corto plazo de los precios del oro. Hoy situada en los US$ 906,40, la onza de oro fluctuará durante el 2008 entre un mínimo de US$ 810 y un máximo que superará los US$ 1.000, de acuerdo a la consultora londinense GFMS.
Esta importante brecha se debe a la sensibilidad de los mercados financieros y a la creciente agitación que genera la posibilidad creciente de una recesión en los Estados Unidos. Durante el 2007, la demanda de oro por motivo inversión se situó en el 12%. Este año esa cifra se verá fuertemente disparada cuando la tormenta se aproxime aún más y los inversores retiren sus capitales de los mercados bursátiles.
A la vez, una inesperada reducción de la oferta le brinda a los precios un fuerte aliciente para que continúen en su carrera alcista. Los problemas de abastecimiento energético en las minas sudafricanas no permiten explotar el 100% de su potencial en un momento en que los precios permiten un incremento de la extracción.
De esta manera, se espera un 2008 en que uno tras otro, los máximos históricos en el precio del oro se vayan superando, fruto del terror de los agentes económicos y de los duros contratiempos que atraviesa la industria minera.
Vía | CNN Expansión
Tomado de economías.com
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22 de noviembre de 2007, 8h42 ¿Invertir en oro?
El oro es un metal que tradicionalmente ha simbolizado prosperidad y riqueza.
- El oro es un metal que tradicionalmente ha simbolizado prosperidad y riqueza. Las inversiones en oro no siempre son estables debido a sus peculiares sujeciones, pero está demostrado que funcionan en el largo plazo.
- Derivado de la primera cláusula, el oro supone una fuente de inversión alternativa a la bolsa que puede resultar muy beneficiosa, aunque con fluctuaciones difíciles de prever.
- La inversión en oro alcanza todo su sentido y rentabilidad en aquellas épocas en las que se resiente el aparato económico de un Estado y cuando los índices bursátiles no gozan de una dinámica positiva.
- El oro actúa como bálsamo o refugio ideal para aquellas situaciones de cierto estancamiento económico debido a su independencia de los órganos de control monetario, siempre vinculados a los intereses de los Estados y sus necesidades políticas.
- El precio de la onza de oro, unidad de medida que equivale a 34,1033 gramos del metal, está sujeto a la cantidad de oro que se extrae cada año. Como explotar una mina cuesta más año tras año, el precio ha ido en aumento paulatino en el último lustro, y la tendencia parece mantenerse.
- En cualquier caso, como tantos otros recursos de nuestro planeta el oro es un metal finito que se encuentra en continua regresión, colaborando en la subida de su valoración monetaria.
- Las expectativas –según los expertos- de supervivencia de este metal precioso no son muy alentadoras. Al ritmo de explotación actual, es posible que las reservas de oro queden totalmente esquilmadas en menos de 20 años.
- Pese a no ser un amoneda válida en las transacciones comerciales ordinarias, el oro es aceptado como moneda de cambio por todo el mundo.
- Para realizar intercambios comerciales con oro como moneda de cambio, existen diferentes plataformas que permiten realizarlos sin salir de casa, a través de la red.
- A pesar que su rendimiento fluctúe cada año, las inversiones hechas con oro tiene una ventaja definitiva sobre el resto; están liberadas de impuestos.
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podría superar los 2.000 dólares este lustro
Extraído de www.libertaddigital.com
(Libertad Digital) En los últimos dos años el precio de la onza de oro (de 31 gramos) se ha duplicado al pasar de poco más de 500 dólares a los casi 1000 a los que se cotiza en la actualidad. Aunque ha batido hace mucho su récord histórico alcanzado en 1980, cuando llegó a cotizar a cerca de 860 dólares, los analistas de la consultora de metales GFMS Ltd, consideran que, a los precios actuales –es decir, descontando la inflación– el oro tendría que superar los 2.000 dólares la onza para batir esta marca.
Actualmente, el exceso de liquidez en dólares (debido a la bajada de los tipos de interés de la Reserva Federal), la debilidad cada vez más clara de la moneda estadounidense y las previsiones de inflación hacen pensar que muchos inversores vuelvan a refugiarse en el oro. Y en tal caso, podrían volver a alcanzarse niveles como los de 1980.
Según los analistas de oroyfinanzas.com, el miedo a la inflación, las tensiones geopolíticas y los informes del GATA (Comité Antimonopolio del Oro) de que los bancos centrales poseen menos oro del que declaran oficialmente, podrían disparar el precio del oro por encima de los 2.000 dólares la onza. De esta misma opinión es Daniel Rizzo, director de ventas de orodirect.com que asegura que la onza estará por encima de los 1.100 dólares en 2009 y alcanzará los 2.000 en los próximos cinco años.
Por su parte, Jeffrey Nichols, director general de la compañía American Precious Metals Advisors ha dicho que no le sorprendería “ver al oro operando hasta 1.100 dólares (la onza) o incluso a 1.200 dólares antes de fines del 2008″. “Y, con la correcta integración de aspectos económicos y geopolíticos, podríamos ver un avance del oro a 1.500 dólares o incluso 2.000 dólares en los próximos años”, ha afirmado.
Los expertos de oroyfinanzas recuerdan que, ya en el año 2006, un informe firmado por el banco británico Cheuvreux, de Crédit Agricole, apuntaba precisamente a esta posibilidad, ya que el oro funciona “como una alerta temprana de crisis” y en la actualidad “hay un déficit de oferta sobre la demanda de unas 700 toneladas”. Además, el informe considera que las reservas reales de los bancos centrales podrían estar de 10.000 a 15.000 toneladas por debajo de las 31.000 reconocidas en ese año.
Pero, según Solbes, “el oro ya no es rentable”
Según publicó el pasado día 20 de enero el diario El País, el Banco de España vendió entre 2005 y el año pasado casi la mitad de sus reservas de oro -un total de 7,7 millones de onzas– por un importe de 3.500 millones de euros, con un beneficio de 2.500 millones. Si el Banco de España hubiera vendido hoy su oro, habría ganado más de 1.000 millones de euros adicionales.
El Banco de España lleva meses vendiendo sus reservas de oro. El pasado 7 de junio, a preguntas de un senador del Partido Popular sobre las razones de esta política, el vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía, Pedro Solbes, explicó que se hacía porque “el oro ya no es rentable” y prefiere adquirir otros activos que ocupen su lugar. Desde ese día, en poco más de ocho meses, el oro se ha revalorizado más de un 50 por ciento, al pasar desde los 650 hasta los casi 1000 dólares a los que se cotiza en la actualidad.
Hay numerosos analistas que observan un comportamiento consensuado y coordinado por los bancos centrales para vender oro y evitar de este modo que su cotización suba demasiado y actúe como “chivato” de una eventual crisis financiera. Es el caso del Gold Anti Trust Action Committee (GATA) o de analistas como John Embry. No obstante, estas ideas no son universalmente compartidas.
El 26 de septiembre de 1999 catorce bancos centrales europeos más el BCE firmaron el “Central Bank Gold Agreement”, por el que acordaron limitar las ventas conjuntas de oro a 400 toneladas anuales. En 2004, cuando vencía el acuerdo, se renovó, pero aumentando la cantidad máxima de 400 a 500 toneladas anuales entre los 15 bancos centrales. Las ventas en 2006 alcanzaron las 390 toneladas, pero una reciente información apunta a que podrían volver a subir el nivel de ventas hasta las 500 toneladas.
Sacado de Libertad Digital
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Noticia publicada el 04-11-2007
LD (Ana Díaz y J.C. Rodríguez) A pesar de las controvertidas explicaciones de Pedro Solbes, el tremendo aumento de la inflación en el mes de octubre –nada menos que nueve décimas– el elevado precio del crudo –en máximos históricos y camino de los 100 dólares el barril– y las declaraciones realizadas recientemente por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y Federación de Industrias de Alimentación y de Bebidas (FIAB), que auguran una crisis global en los precios de los alimentos, no hacen más que incrementar el atractivo del oro como inversión.
El oro se utilizó durante muchos siglos como moneda de cambio a nivel económico. En la Edad Media se empezó a guardar en lingotes y durante el siglo XIX y parte del XX, este metal fue la referencia única del sistema financiero internacional. A pesar del buen funcionamiento, el patrón oro terminó por desaparecer con la llegada de la Primera Guerra Mundial.
Hoy en día todos somos conscientes de los perversos efectos de la inflación en nuestros bolsillos, ya que disminuye nuestro poder adquisitivo, desordena el sistema productivo y favorece el consumo de capital. Desde la crisis de los años 70, todos los líderes políticos y los responsables económicos hablan de controlar la inflación, pero la realidad muestra que entre el año 1950 y el 2000, la peseta ha perdido un 82 por ciento de su valor, mientras que el oro ha seguido siempre funcionado como valor refugio, según se desprende del informe "El patrón oro y la inflación en España" (elaborado por el Instituto Juan de Mariana. Según los datos oficiales, recogidos y analizados en este informe, en 40 años, el dólar ha perdido 21,5 veces su valor con respecto al oro y la libra 29".
Motivos para comprar oro
Las principales razones por las que invertir en oro son: que se trata de una "moneda" ajena al control de cualquier Gobierno y, por tanto, ajena a los "vaivenes" políticos. Que la inflación devalúa el valor de los billetes tradicionales a pasos agigantados. Y que está exento del Impuesto sobre Valor Añadido (IVA), según el capítulo V del Régimen especial del Oro de Inversión.
Los expertos en inversión aconsejan que para constituir un patrimonio que aúne la rentabilidad y solidez se debe invertir entre un 5 y un 10 por ciento del dinero disponible en oro, otros metales preciosos o en diamantes. Joaquín Van den Brule, del Centro de Inversión de Oro y Diamantes de España (CIODE), cree que lo ideal es invertir alrededor de un 15 por ciento del patrimonio en oro. Considera que, al margen de su valor como refugio, el oro ha empezado a ser rentable en los últimos cuatro años, aunque aconsejan a sus clientes que utilicen el preciado metal como una inversión a medio y largo plazo.
CIODE es una de las pocas instituciones que se dedican a la compra-venta de oro en España. Tiene un millar de clientes y lejos de lo que pueda parecer son en su mayor parte de clase media y media-alta. Trabajadores con un sueldo medio que tienen un sobrante y lo invierten en oro para protegerse de las oscilaciones de la Bolsa y de las hipotecas. Van den Brule aconseja también utilizar esta inversión de cara a la jubilación ya que, tal como está la pirámide de población, los jóvenes de 20 o 30 años es muy difícil que puedan tener una pensión con la que hacer frente a sus futuros gastos.
Aunque los beneficios de la inversión parecen obvios, esta opción sigue siendo poco usual en España y hoy en día es difícil invertir en oro en nuestro país, en parte porque no hay tradición. Así como Suiza, Alemania o Bélgica se pueden adquirir lingotes en los bancos o locales comerciales especializados y depositarlos en los bancos sin ningún requisito adicional a los de cualquier otra operación bancaria; en España, el pequeño inversor carece de información y ni siquiera los bancos son capaces de aconsejar a sus clientes al respecto. Prefieren vender hipotecas y fondos de inversión que tienen un mayor margen de intermediación.
Dónde y cómo comprar oro
Lo más importante a la hora de comprar oro es asegurarse su pureza (999 es la máxima) y, en caso de ser un lingote, que tenga un cuño reconocido internacionalmente, como puede ser Sempsa Joyería Platería, la única marca española que tiene certificado internacional para la venta de lingotes de oro. Según Van den Brule, de CIODE, también es muy importante pedir la factura, ya que a parte de ser obligatoria legalmente es la única forma de saber de donde viene el metal. Además, es recomendable que los lingotes lleven un certificado de la empresa que fabrica el lingote en donde se indique el peso, la marca, la ley, el número de identificación y la fecha de fabricación.
Respecto al peso, hay que tener en cuenta que, a mayor cantidad, menos se paga por cada gramo de oro, por lo que es aconsejable comprar lingotes de 100, 500 o 1.000 gramos.
Quizá la forma más inmediata de comprar oro sea por medio de las joyas. Pero los costes de adquisición son muy altos y se valoran mucho otros factores que no son su contenido en el preciado metal. Además, es la forma de tenencia de oro que es más fácil de perder en un robo.
Otra forma es la compra de monedas. Para ello hay que acudir a vendedores especialistas, pero por un lado también es caro, ya que se cobra la acuñación. Y es fácil, para un vendedor con pocos escrúpulos, vender monedas con el contenido en oro rebajado sin que lo note el comprador. Por eso, es importante que el comprador tenga claro que la onza troy son 31,10 gramos de oro fino y que pague por lo que lleva la moneda, no por su peso bruto. Por ejemplo, una de las monedas más conocidas del mundo es los 50 pesos mexicanos, también llamada Centenario. Esta moneda pesa en bruto 41,66 gramos, pero sólo lleva 37,5 de oro fino. Lo recomendable es comprar onzas de oro, independientemente de lo que pesen en bruto las monedas.
CIODE considera que la opción más segura a la hora de invertir en monedas de oro es la Krugerrand sudafricana, que pesa 33 gramos y tiene 31,10 de oro fino. Otras monedas aconsejables, tanto por su pureza como por su valor numismático, serían la china Panda, la Maple canadiense, la norteamericana Águila, el Nuget, el Calendario Lunar australiano, la 50 Pesos Mexicanos, la Filarmónica austriaca o la Britania inglesa, ya que cotizan a precios similares que el metal y está hechas por las Casas de la Moneda de los respectivos países de acuñación.
También hay que tener en cuenta que algunas monedas se han revalorizado por su belleza. Concretamente una Panda de 1982, que es cuando se inició la colección, no se compra por menos de 2.500 dólares, cuando su cotización actual es de 625 euros. La principal ventaja que tienen las monedas respecto a los lingotes es que si el inversor se equivoca, el margen de pérdidas es menor.
Sin embargo, la forma más barata con diferencia de adquirir oro es en lingotes, especialmente si no es pequeño. Hay numerosas páginas en Internet que facilitan esas compras. Only Gold en Estados Unidos, Gold Line en el Reino Unido o CIODEen España, son sólo algunos ejemplos. El principal problema que tiene la adquisición física del oro, además de los derivados del transporte, es su custodia. Los inversores profesionales invierten en barras de unos 12 kilos, pero su elevado coste prácticamente deja fuera de juego a numerosos pequeños y medianos inversores
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