El banco ruso Sberbank vende el triple de oro a sus clientes hasta octubre que en todo 2007. La demanda mundial de oro en dólares alcanzó en el tercer trimestre del año un máximo histórico trimestral de 32.000 millones de dólares (25.385 millones de euros) por la demanda de los inversores de todo el mundo de un "refugio" ante la crisis financiera internacional y el regreso al mercado de los compradores del sector joyero por la bajada del precio del metal precioso.
De acuerdo con los datos del último informe sectorial elaborado por el Consejo Mundial del Oro, la demanda del tercer trimestre representa un incremento del 45% respecto al anterior récord registrado en el segundo trimestre, y subraya que el tonelaje demandado fue un 18% superior al del mismo periodo de 2007.
La demanda de oro procedente de inversores identificables, que incluye aquella procedente de ETFs, lingotes y monedas, fue la principal responsable de este incremento, al alcanzar los 10.700 millones de dólares (8.497 millones de euros) y 382 toneladas, el doble que hace un año.
Asimismo, los datos muestran que la demanda procedente de inversores particulares creció un 121%, hasta las 232 toneladas, con un fuerte incremento de las compras de lingotes y monedas en los mercados de Suiza, Alemania y EEUU.
De este modo, durante el tercer trimestre se constataron numerosos informes relativos a problemas de escasez en el suministro de oro entre los operadores de lingotes de todo el mundo ante la busqueda de "refugio" por parte de los inversores.
En particular, Europa registró un máximo histórico en el tonelaje demandado, al alcanzar las 51 toneladas de lingotes y monedas adquiridas, mientras que Francia pasó a convertirse en inversor neto en oro por primera vez desde comienzos de los 80.
Por otro lado, el informe señala que durante el tercer trimestre se registró una demanda récord de joyería en oro por importe de 18.000 millones de dólares (14.284 millones de euros) por parte de los consumidores, mientras que los mayoristas regresaron al mercado al caer el precio del metal precioso por debajo de los 800 dólares por onza.



